La minería ilegal se ha convertido hoy en la primera economía criminal en el Perú por encima del narcotráfico y su expansión constituye una amenaza para el orden interno y la seguridad nacional, señaló Angela Grossheim Barrientos, experta en administración fiscal y directora ejecutiva de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía.
Grossheim indicó que la minería ilegal es fuente principal de lavado de activos y está asociada con actos de corrupción y otros delitos, como el sicariato, trata de personas, trabajo infantil, extorsión, usurpación de terrenos y atentados violentos. “Muchos relacionan la minería ilegal únicamente con determinadas áreas geográficas en el país, pero hoy en día se ha expandido por todas las regiones y con ello se expanden también los graves impactos ambientales, sociales y económicos que deja su paso”, subrayó.